Organización Militar en el Imperio Inca

La organización militar del Imperio Inca, se trató de un poderoso, eficiente y trabajador ejército, en el cual todos aquellos que decidían alistarse lo hacían con un propósito en común, el cual era proteger y salvaguardar su territorio. Pero eso no es todo, todos aquellos que formaron parte de tal organización buscaban la paz e iban a atacar a cualquier enemigo que quisiera robarles territorio.

La organización militar

Esta organización militar se encontraba compuesta por todos aquellos hombres entre 25 y 50 años de edad. Vale mencionar que, aquellos que no podían portar armas o tenían alguna incapacidad física eran los únicos exceptuados, de resto el servicio militar era obligatorio para todos.

La manera de organizarse internamente era por medio del sistema decimal, evidentemente cada uno de estos grupos contaba con su respectivo jefe. Sin embargo, el jefe supremo de todos los que formaban parte de la organización era el príncipe heredero.

Por otro lado, a los jefes de mayor rango se les conocía como Apus-quipays. Aunque cada uno de los cuerpos o de los grupos contaban con algo distintivo para saber de qué parte del territorio eran, todos contaban con un lema general que era Suntur Paucar, el cual destacaba por tener los colores del arcoíris.

Un punto a resaltar es que, a medida que la organización o el ejército Inca se acercaba a un lugar iba tomando más provisiones, entre las que destacan tampus y vestidos.

Las armas

Esta organización se encontraba dotada con dos tipos de armas, las primeras se denominan ofensivas que tal como su nombre lo indica, se utilizaban exclusivamente para atacar al enemigo. Por eso, este tipo de armas eran unas de las más peligrosas pero útiles en los casos donde era necesario.

Por otro lado, se encuentran las armas defensivas, de alguna manera pueden considerarse como de defensa personal y de uso individual. Ya que si un miembro del ejército Inca se veía en problemas o era atacado y no contaba con el apoyo de sus compañeros, podía defenderse con este tipo de armas.

Armas ofensivas

Todos los que pertenecían al ejército sabían o conocían que su función era defender el territorio, así tuvieran que matar, su finalidad y prioridad era mantener al enemigo lejos. Por eso, solían utilizar las armas ofensivas para atacar. Entre estas armas se destacan:

  • El hacha: en aquellos años se confeccionaba con piedra, mientras que su mango era de madera.
  • La lanza: era de metal, esta arma solía ser útil para herir, e inclusive matar al enemigo.
  • La boleadora: se trataba de una cuerda que contaba con tres ramales, en cada uno de ellos se colocaban piedras y se lanzaba al enemigo. Por la fuerza lograban derribar fácilmente al enemigo.
  • La honda: era un arma útil para lanzar piedras a distancias largas.
  • El arco y la flecha: eran las armas favoritas del ejército Inca.
  • La porra: se hacía con bronce o piedra.

Armas defensivas

En aquellos casos donde el enemigo era más rápido y comenzaba un ataque primero, los Incas solían inclinarse por utilizar armas defensivas. Las mismas que garantizaban su defensa personal al máximo. Tales armas eran las siguientes:

  • Los chalecos: estaban hechos de algodón y protegían el tórax.
  • Los cascos: normalmente se hacían o se confeccionaban con materiales como la madera y el metal. Eran perfectos para proteger la cabeza.
  • El escudo o rodela: dentro de estos se encuentran dos tipos, aquellos que eran de cuero que los utilizaban el ejército en general y los que se confeccionaban de metal que eran exclusivos de los jefes supremos.

La guerra y las conquistas

El Imperio Inca era más que militarista, por lo que siempre estaban en la incesante búsqueda para ampliar aún más sus territorios, y una vez lo lograran, podían aumentar también sus dominios.

Es así como la organización militar de este imperio, fue protagonista de dos conquistas importantes para la historia, la primera de ellas era la conquista pacífica mucho más diplomática y duradera; y la conquista violenta, la cual se caracterizó por atacar fervientemente en caso de que la primera alternativa no diera ningún resultado.

Conquista pacífica

El ejército que pertenecía al Imperio Inca, se caracteriza por apelar en primera instancia a una conquista pacífica, la cual se basaba en enviar embajadas para persuadir al pueblo de que la tribu que los conquistaría tenía mayores ventajas y beneficios.

Les ofrecían aprender voluntariamente su religión y su idioma, además de que les permitían seguir manteniendo sus costumbres y tradiciones. En caso de que el pueblo aceptara, el jefe Inca simplemente se quedaba en el territorio y lo conquistaba sin necesidad de la violencia.

Luego de ello, se encargaba de enseñar nuevas actividades, de establecer leyes para el pueblo y la tribu. Así como también de construir canales o estructuras de ser necesario. Pero eso no es todo, el jefe Inca era el encargado de nombrar a las autoridades y de que estas prometieran fidelidad y lealtad.

Conquista violenta

En caso de que el pueblo no se quisiera someter al jefe Inca, este se encargaba de tomar acciones más violentas. Entre estas se encontraba la de violar la soberanía y entrar al territorio para luchar contra este pueblo y de esta manera ampliar su dominio.

A los jefes de la tribu enemiga los mataban, y en caso de que quedara algún sobreviviente, este pasaba a ser yanacua.

Una vez, el jefe Inca lograba su dominio, este se encargaba de reorganizar el lugar. Vale mencionar que, lo único obligatorio para los sobrevivientes era aprender el idioma y la religión, además de rendirle culto al Inca.

Es así como la organización militar del Imperio Inca se encargaba de conquistar y de actuar en caso de que fuera necesario. Podía considerarse pacífica en los casos donde para ellos no se necesitaba la violencia, pero también era un ejército violento si las cosas por el camino pacífico no resultaban como ellos lo deseaban. Sin duda, es necesario aprender sobre tal tema porque son más que historia y tradición, son cultura, además de costumbres derivadas de tal imperio.

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