Luis Banchero Rossi

Luis Banchero Rossi es considerado uno de los empresarios más importantes de Perú, de hecho, fue un exportador importante de harina y de aceite de pescado. Por lo que llegó a considerarse como uno de los exportadores e impulsadores de la industria de la pesca en todo el territorio peruano. Este empresario se puede considerar como un ejemplo de esfuerzo y dedicación, donde lo más importante es alcanzar aquello que se desea, como tener toda una industria bajo sus pies.

Sus primeros pasos

Hijo de inmigrantes italianos, nació en Tacna, el 11 de octubre de 1929. Sus padres fueron Florentina Rossi y Juan Luis Banchero, este último lograba mantener a su familia con una pequeña bodega llamada “el Carrión” allí vendía vinos y aguardientes.

Su infancia transcurrió como la de cualquier otro niño de su edad. A sus 17 años y al haber culminado con éxito la secundaria, Juan Luis quería que su hijo tomara las riendas de la bodega, cuyo negocio era el sustento de toda la familia. El muchacho conocía el funcionamiento y todo lo que debía realizar allí, ya que desde pequeño estuvo envuelto en el negocio.

Pero para Florentina Rossi de Banchero, el futuro de su hijo no se encontraba allí, de hecho, consideraba que estaba listo para abrir sus alas y volar a otro lugar. Por lo que consideró prudente llamar a Benito, su hermano quien residía en Trujillo para decirle que su hijo ya había terminado la secundaria y quería que le ayudara.

La universidad

Benito aceptó de inmediato la petición que le realizaba su hermana, y es así como aquel joven de 17 años deja atrás su pueblo natal y se aventura a una nueva vida en Trujillo. Para 1947, Luis ingresó a la Universidad Nacional de Trujillo, anteriormente conocida como la universidad liberteña; allí estudió ingeniería industrial.

Su visión empresarial y su habilidad por los negocios nunca lo dejaron, por eso aun cuando todavía estaba estudiando, incursionó en diversos negocios. Como es el caso de estar a cargo de las ventas de melaza y alcohol de la hacienda “Laredo”, así como también formar parte de la empresa Manucci.

Su instinto por los negocios, fue un detalle que no dejo de lado, tanto que todos aquellos que lo rodeaban, solían admirar la facilidad con la que trataba a los empresarios y lograba desenvolverse tan hábilmente en el mundo comercial.

La vida profesional

Luis Banchero comenzó su vida profesional años antes de acabar la universidad, pero desde siempre sintió un apego indomable por la empresa Manucci, esa donde comenzó vendiendo lubricantes, y al tiempo, pasó a convertirse en socio.

Su éxito y sus decisiones lo llevaron a que pudiera cambiar el rubro de la empresa al momento de que el dueño murió. Luego de estudiar el mercado con detenimiento, Banchero decide transformar la empresa conocida por ser una fábrica de envasado, en una planta de procesamiento de harina de pescado.

Este personaje tuvo una visión más que acertada, ya que la harina de pescado se convirtió en el producto número uno en cuanto a exportación se trata. Sin duda alguna, este solo fue el punto de partida para iniciar su vida empresarial.

Aunque no pudo terminar sus estudios en Trujillo, debido a que estableció como lugar de residencia la capital peruana, un tiempo después terminar con éxito y se gradúa como ingeniero químico en Lima.

Negocios y empresas

Su vida profesional y su incursión dentro del mundo de los negocios, comenzó con la venta de productos. No existe ninguno en específico, Luis vendió desde vinos, hasta tractores, pasando por vehículos y cargamentos de frutas.

Cada uno de sus negocios le ayudó a crear una buena fortuna, la cual utilizó en 1955 para comprar su primera fábrica, la cual se encargaba de envasar las conservas de pescado. Esta fábrica fue denominada por Banchero como “la Florida”

Con la finalidad de seguir invirtiendo y de gastar menos dinero en el ámbito de la producción, compró barcos. Pero eso no es todo, se encargó de cazar las distintas tiendas que se encontraban en quiebra y tenían como rubro principal el de la harina y el aceite de pescado y las convirtió en empresas prósperas.

Luis pensó en cada uno de los detalles, ya que se tomó el tiempo y colocó su dinero para la construcción de postas médicas casas para sus trabajadores. Cada una de estas casas y estas postas se encontraban en los distintos lugares donde se ubicaban sus empresas.

Los últimos años

Para 1968 se le reconoció la visión empresarial y su excelente habilidad dentro del ámbito comercial, ya que comenzó a fungir como el presidente de la sociedad de pesquería. Desde este cargo, se encargó de realizar una investigación científica oceanográfica.

Dos años más tarde, los ingresos de Banchero alcanzaban por mucho los 50 millones de dólares, y es allí donde decide ampliar su campo de visión e inversión. Debido a que, decide apostar por rubros distintos, como los minerales y la aviación.

Su vida iba de maravilla, ya que había logrado todo lo que desde niño soñó. Su habilidad para los negocios era innata, se le daba de la manera más natural. Aunque tuvo desaciertos, verdaderamente, las victorias eran las únicas que salían a relucir.

Sin embargo, el 1 de enero de 1972 en una de sus mansiones ubicada en Chaclacayo fue asesinado. Es allí donde la vida de aquel empresario industrial, un genio para los negocios y para los números y la química, termina.

El crimen

De acuerdo a los pocos datos que se tienen sobre el crimen cometido contra el empresario, se tiene que, fue su secretaria junto con el hijo del jardinero quienes lo llevaron a cabo. Aunque se dice que el móvil, o el motivo que los motivó a cometer esta atrocidad fue el dinero, actualmente existen algunos datos que no han sido esclarecidos en su totalidad.

Lo cierto es que, Luis Banchero fue uno de los empresarios más importantes en la historia reciente del Perú, por tal motivo, su muerte indignó a toda la población.

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